4 de diciembre de 2011

Lamento (II)



Vestida de negro, vas
como si nadie te viera
vestida de negro andás
negando a la primavera
llama que quema por dentro
¿y si te vieras…

Pisando cemento, vas
pisando calles cualquieras
por esas calles callás
guardás cuánto sucediera
calles que te traen recuerdos
¡si te vieras!

Si te vieras desde afuera, que dijeras!
Que te atrapó el unicornio de un mal vecino,
que te detuvo un dragón ladino,
que robaron tu bagaje clandestino,
que se apropió de tus sueños un ensueño palatino,
que estás armando ¡vilmente! una traición al destino,
un engaño una falacia ¡un error! un desatino…
que sos otra son otros los otros ¡sos vos!
…Ay si te vieras!








Lamento (I)



Cuando lo injusto prolifera
el alma gime indefensa
nada aplaca la mano que te condena
y el corazón reverbera, tiembla,
estalla en un solo clamor…

Y la mano que te aplasta
se regodea, la injusticia nos rodea
y el tirano lo celebra.
Gente tiranizada gente ultrajada
sin voz sin voto sin defensa.

Y la injusta mano sentencia
en nombre de la Justicia de Dios
y de los Santos Evangelios,
domina con displicencia.
Si lo viviera! Ay si lo padeciera!

Sin esperanza canto este cantar,
hundida en el letargo de la degradación,
sin tregua, perdida en la pérdida.
Mi corazón se lacera, se amedrenta.
Si lo vivieran! Ay si lo padecieran!